• A través del consumo responsable de madera contribuimos al crecimiento de los bosques. Los bosques son importantes reservas de carbono, ya que lo fijan durante todo su crecimiento. Si, una vez alcanzada su madurez, transformamos ese árbol en productos de madera, el carbono permanece secuestrado durante todo el ciclo de vida de esos productos. Gracias a la fotosíntesis, los árboles pueden secuestrar el CO2 presente en el aire y combinarlo con el agua que consiguen del suelo.

  • La madera contribuye a paliar el cambio climático. El comportamiento medioambiental de la madera es superior al de otros productos empleados en la construcción actualmente. Necesita un menor gasto energético en su producción, es natural, produce desechos biodegradables, es reciclable, es un excelente aislante y no es tóxica. Además de fijar CO2 en su crecimiento.

  • La diferencia cuando construimos una casa de 100 m2 con estructura, ventanas, puertas y suelos de madera a utilizar otros materiales como el pvc, aluminio, hormigón o acero supone una fijación de 20 tn de CO2. Esto es debido a que la madera secuestra el carbono durante todo su ciclo de vida útil. Además, el gasto energético que consumimos en la fabricación de estos productos supone un ahorro de 40 tn de CO2 cuando se hace en madera. De esta forma, construir una casa de 100 m2 con estructura, ventanas, puertas y suelos de madera supone no emitir a la atmósfera 60 tn de CO2.